Ir al contenido principal

Frases de Ósip Mandelshtam

 Frases de Ósip Mandelshtam 1891-1938 Poeta,escritor, ruso
Frases de Ósip Mandelshtam

  • “Tu rostro es lo más tierno entre lo tierno, tu mano es lo más blanco entre lo blanco, estás lejos de todo mundo y todo es inevitablemente tuyo.”
          FRASES SOBRE ROSTRO
  • “Vivimos sin sentir el país a nuestros pies, nuestras palabras no se escuchan a diez pasos.”

  • “Yo estoy mortalmente cansado de la vida, no admito nada de ella, pero aún así amo esta pobre tierra porque no conozco otra.”

  • “Quizás es un signo de locura, quizás es tu conciencia el nudo de la vida, en el cual nos reconocen y lanzan a la existencia...”

  • “Tu pupila en la corteza celeste, gira a lo lejos y a ras de suelo, la defienden los lapsus de las débiles, previsoras pestañas.”

  • “El oído afinado dirige la vela sensitiva...El sonido sordo y cauteloso del fruto...En el corazón del siglo soy un ser confuso...”

  • “Mi tiempo aún no tiene límites: yo acompañé el éxtasis del mundo, como la música en sordina del órgano acompaña una voz de mujer.”

  • “Me asombra el mundo cada vez más, y los niños y la nieve me asombran; pero la sonrisa es verdadera, como el camino, ni dócil, ni servil.”

  • “Regresa pronto a mí sin ti, me asalta el miedo, nunca antes como ahora tan profunda yo te sentí. Todo cuanto yo quiero lo veo en realidad.”

  • “Yo soy tan pobre como la naturaleza y tan simple como el firmamento, y mi libertad es tan quimérica como el canto de los pájaros nocturnos.”

  • “En el corazón del siglo soy un ser confuso y el tiempo aleja cada vez más el objetivo y el fresno cansado del bordón y el miserable verdín del cobre.”

  • “En la miseria de la memoria reconoces por primera vez a los ciegos, llenos de agua cobriza, por sus magulladuras y sigues sus huellas, tú, desconocido y desamado por ti, ciego y lazarillo al tiempo...”

  • “Que este aire sea testigo de su corazón de largo alcance, y en las trincheras, un omnívoro y activo océano sin ventana es la materia... ¿De qué sirven estas estrellas delatoras? Todo deben contemplar ¿Para qué? En la reprobación del juez y del testigo, en un océano sin ventana, está la materia.”

  • “Cuando un niño comienza a sonreír, con una pequeña bifurcación de amargor y dulzura, las orillas de su sonrisa desembocan sin burlas en la anarquía del océano. Se siente mejor que nadie: juega a la gloria con los ángulos de la boca y ya cose la sutura irisada al conocimiento infinito de la realidad.”
Te puede interesar
MARC CHAGALL IVAN TURGUENIEV

Comentarios

✨ Crea tu propia tarjeta motivadora







Entradas más populares de este blog

Frases de Francisco de Quevedo

 Francisco de Quevedo (1580-1645) Francisco de Quevedo y Villengas. Escritor español Considerado un maestro de la poesía barroca española

Frases sobre Persona

 Frases sobre Persona Dos personas caben dentro de mi pecho; la una se aferra tenazmente al mundo, viviendo las delicias del amor; la otra se eleva poderosamente desde el polvo, para remontarse a las regiones de los sentimientos excelsos.             JOHAN GOETHE En el mundo existen cuatro clases de personas: los amantes, los ambiciosos, los observadores y los imbéciles. Estos últimos son los más felices.            HIPPOLYTE TAINE De muchas personas sólo su fama vale; vistas de cerca son menos que nada.  JEAN DE LA BRUYERE

Frases de Catherine Pulsifer

Frases de Catherine Pulsifer   Escritora y autora de Palabras inspiradoras de sabiduría. Las oportunidades se nos presentan cada día, pero no los vemos

Frases de David Grayson

  Frases de David Grayson 1870-1946 fue un periodista, historiador, biógrafo y autor estadounidense.  su nombre verdadero es Ray Stannard Baker nació en Michigan en 1870. Comenzó su carrera periodística en Chicago antes de mudarse a la ciudad de Nueva York para trabajar en McClure's Magazine . En 1906 , Baker, Ida Tarbell y Lincoln Steffens fundaron The American Magazine . Baker era un periodista de investigación, que escribió muchos artículos sobre el racismo y los disturbios laborales en Estados Unidos. Fallamos más a menudo por timidez que por un exceso de atrevimiento