Alphonse Allais (1855-1905) fue un célebre escritor, periodista, poeta y humorista francés. Considerado uno de los maestros indiscutibles del humor absurdo, el calambur y la sátira fina de la Belle Époque, destacaba por su prodigiosa imaginación y un espíritu inconformista que desafió las normas del arte y la literatura de su época.
Figura central del célebre cabaret Le Chat Noir en París, la importancia histórica de Allais radica en su papel de auténtico pionero del arte conceptual, del dadaísmo y del surrealismo. Décadas antes de las vanguardias del siglo XX, concibió obras revolucionarias como sus famosos cuadros monocromáticos y la Marcha funeral para las exequias de un hombre sordo, una composición musical completamente en blanco.
Obras destacadas:
- À se tordre (1891)
- Vive la vie! (1892)
- Deux et deux font cinq (1895)
- Amours, délices et orgues (1898)
- Ne nous frappons pas (1900)
Reflexiones sobre el tiempo, la existencia y la brevedad de la vida
Hablamos de matar el tiempo como si no fuera el tiempo el que nos mata a nosotros.
Una lúcida y poética paradoja sobre nuestra percepción de la existencia y la marcha inexorable del tiempo.
El tictac de los relojes parece un ratón que roe el tiempo.
Una metáfora sumamente evocadora acerca de cómo el paso constante de los segundos va consumiendo la vida.
Hay que pedirle al tiempo únicamente lo que puede darnos: instantes que no se repiten.
Una llamada de atención para valorar la fugacidad del presente antes de que se convierta en recuerdo.
Citas sobre el humor, las relaciones y la sociedad
Ah, ¡el eterno femenino!, decía aquel señor cuya mujer nunca acababa de morirse.
Muestra magistral de su característico humor negro e ironía frente a los tópicos sociales y matrimoniales.
Deberían construir las ciudades en el campo; el aire allí es mucho más puro.
Un célebre disparate lógico que retrata su destreza para usar el absurdo como herramienta del ingenio.
La gente que no ríe nunca no es seria; es simplemente aburrida.
Una defensa apasionada de la risa y el sentido del humor como verdaderos indicadores de la inteligencia.
El dinero no hace la felicidad, pero produce una sensación tan parecida que se necesita un especialista para verificar la diferencia.
Una ácida observación sobre la importancia del materialismo en la sociedad moderna.
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