Las ganas son ese impulso que nos mueve a hacer algo, cambiar una situación, perseguir un deseo o simplemente levantarnos y continuar. A veces nacen de la ilusión; otras, de la necesidad de superar un momento difícil.
En estas frases y refranes sobre las ganas aparecen distintas formas de entender ese impulso: las ganas de vivir, de avanzar, de aprender, de encontrarse con alguien o de conseguir aquello que deseamos.
Frases sobre tener ganas de seguir adelante
A mirar hacia adelante, que lo de atrás ya dolió bastante.
Hay momentos en los que seguir no significa olvidar lo sucedido, sino decidir que el pasado ya no va a dirigir nuestros próximos pasos.
Los hombres valientes no pierden nunca las ganas de vivir, aunque su situación sea desesperada. — Martin Luther King
Nada ganas con sentirte superior a otros. Sí ganas con sentirte superior a ti mismo. — Norman Vincent Peale
Cuando brilla la luna a los cojos les entran ganas de salir a dar un paseo. — Chinua Achebe
Cuando las ganas se convierten en motivación
Tener ganas es importante, pero las ganas alcanzan su verdadero valor cuando se convierten en decisiones y acciones.
Tú logras que despierte cada mañana con ganas de comerme el mundo. Si estás conmigo, cada minuto de mi vida cobra sentido. — Olivia Ardey
Tenía quince años y muchas ganas de que me pasaran cosas. — Ángeles Mastretta
Las ganas pueden aparecer antes que el camino. Muchas veces no sabemos todavía cómo conseguir algo, pero el deseo de intentarlo es precisamente lo que nos obliga a buscar una manera.
Refranes sobre las ganas
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Arriba canas y abajo ganas.
Comer con fuerza y mascar con ganas, que lo que no se hiciere hoy, ahí estará mañana.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
Juntarse el hambre y las ganas de comer.
La casta Susana enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Quien presume de aventuras tiene ganas de trofeos.
Yo que la buscaba y ella que no se quiso esconder: se juntaron el hambre con las ganas de comer.
¿Qué significa “juntarse el hambre con las ganas de comer”?
Es una de las expresiones más conocidas relacionadas con las ganas. Se utiliza cuando coinciden dos personas, circunstancias o deseos que se complementan perfectamente, muchas veces para producir un resultado que ya parecía inevitable.
El refranero demuestra así que la palabra ganas no habla solamente de entusiasmo. También puede expresar deseo, intención, predisposición, apetito o incluso la sospecha de que alguien en realidad quiere hacer algo aunque diga lo contrario.
Las ganas no bastan, pero son el comienzo
Desear algo no garantiza conseguirlo. Sin embargo, pocas cosas empiezan sin una primera voluntad de intentarlo. Las ganas nos ponen en movimiento; después hacen falta constancia, paciencia y decisiones.
Por eso, cuando las ganas desaparecen por un momento, no siempre significa que también haya desaparecido nuestro objetivo. A veces basta recordar por qué empezamos y dar un paso pequeño para recuperar el impulso.
Reflexión sobre las ganas
Las ganas cambian con nosotros. Hay días en que sobran y otros en que cuesta encontrarlas. Lo importante es no confundir la falta momentánea de entusiasmo con la imposibilidad de avanzar.
Las grandes transformaciones no siempre comienzan con una seguridad absoluta. Muchas veces empiezan simplemente con unas pocas ganas de probar, aprender o hacer las cosas de otra manera.
Te puede interesar
Comentarios
Publicar un comentario